21 de abril de 2016

¿Qué es la huella hídrica?


La huella hídrica (water footprint) sirve para obtener un indicador que relacione el agua con el consumo de la población. Es decir, la huella hídrica es un indicador que define el volumen total de agua dulce usado para producir los bienes y servicios elaborados por una empresa, o consumidos por un individuo o comunidad.

Origen del término

Arjen Hoekstra, un catedrático holandés, mencionó el término por primera vez el término en el año 2002.

Estrés hídrico

La huella hídrica generada por el hombre y los efectos del cambio climático aumentan el estrés hídrico severo que sufren ya muchos países del mundo. Esto supone que en esos lugares hay más demanda de agua que cantidad disponible. Se prevé que dentro de sólo 9 años, en 2025, un 67% de la población del planeta vivirá en una zona de estrés hídrico.


Razones para calcular la huella hídrica

El principal motivo para su cálculo es que se ha identificado que en muchos países y áreas geográficas se ha superado con creces la propia capacidad de aporte hídrico. Es decir, se han detectado déficits a nivel de sostenibilidad en materia de la gestión del agua.

Los datos que se han calculado hasta el momento nos indican que la huella  hídrica está distribuida de manera desigual a lo largo del planeta, al igual que los recursos hídricos. Los países desarrollados suelen tener una Huella Hídrica mayor que los países en vías de desarrollo. El motivo es que en los primeros es mayor el consumo de productos altamente demandantes de agua en sus procesos de producción.

A través del cálculo de la huella hídrica se puede llegar a relacionar el consumo diario de agua y los problemas de contaminación y distribución de agua en lugares donde se producen los bienes y, por tanto, cuantificar los efectos del consumo y comercio en el uso de los recursos hídricos. 

¿Cómo se puede reducir nuestra huella hídrica?

Entre las posibilidades para reducir la Huella Hídrica se encuentran las siguientes:

  • Cambiar el modelo de consumo sustituyendo los productos con elevada huella hídrica por otros cuya huella hídrica sea menor.   
  • Seleccionar el producto con menor huella hídrica o que la huella del producto se dé en un área geográfica donde no haya escasez de agua.
  • El reciclaje y la reutilización del agua puede ser una herramienta para la reducción de la huella hídrica. 
Y, ¿cómo podemos saber la huella hídrica que tienen los productos que consumimos?



Para que te hagas una idea, aquí te dejo unos ejemplos con la huella hídrica de algunos alimentos. Los datos han sido tomados de la web www.waterfootprint.org

  • Ternera: 15.400 litros de agua por cada kilogramo.
  • Oveja: 10.400 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Cerdo: 6.000 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Pollo: 4.300 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Tabaco: 2.925 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Leche de vaca: 1.000 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Vino: 870 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Cerveza: 300 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Patatas: 287 litros de agua por cada kilogramo. 
  • Sandía: 235 litros de agua por cada kilogramo.

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